El tercer milenio es de la
mujer, después de una larguísima historia de marginación diseñada por los
hombres y para los hombres, ahora ya se aquilata su auténtica dimensión y sus
talentos que sumado a los talentos varoniles se logra la composición para
seguir avanzando a la plenitud del ser humano:
Sin Golda Meyer no se
hubiera consolidado el estado de Israel.
Sin Juana de Aragón no
hubiera existido el Emperador Carlos V.
Sin Indira Gandhi no se
habría avanzado en la modernización de la India.
Sin la corregidora no se
hubiera estimulado el movimiento Independista de México.
Sin Manuela Simón Bolívar no
hubiera alimentado sus sueños de libertad.
Sin el amor de Teresa de
Calcuta, no se hubiera entregado tanta ternura a los más desposeídos y
olvidados de la tierra.
Sin María no hubiera
existido Jesucristo.
Sin ella no existiría
paciencia y tolerancia.
Sin ella no existiría el
milagro de la vida.
Sin ella yo no hubiera
nacido.
Y con ella aprendí a
caminar, a conocer el mundo, a pronunciar mis primeras palabras y lo más
importante sin ella no hubiera aprendido a amar y a perdonar.
Gracias a ella conocí la
ternura y la caridad. Gracias mujer porque tu me has enseñado el camino de la
vida, sin ti no existiría la creación. Gracias mujer por tu bondad dando
testimonio de la presencia de Dios, tu vientre es el taller y es el orfebre del
creador.
Gracias
mujer por existir...
Lic. Miguel Ángel
Cornejo.

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